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viernes, 18 de marzo de 2011

Ataque autorizado

Foto perteneciente al El País

La Comunidad Internacional autoriza el ataque a las fuerzas de Gadafi. Este megalómano con un hijo que parece un clon suyo, con su mismo calado intelectual pero sin pelo, está cometiendo tal ataque a su población civil que la ONU ha considerado oportuno darle freno con una fuerza internacional que vele por los intereses de los ciudadanos libios rebeldes al régimen de Gadafi.
¿Han tardado mucho en dar esta respuesta? Probablemente.
¿Hay intereses escondidos en los países que se han negado? Puede.
¿Hay intereses escondidos en los países que se han empecinado hasta la saciedad en que se aprobara este ataque, países como Francia? Tal vez.
¿Saldrá esto bien o será algo parecido a Irak...? Esperemos que no.
Sí, en Libia se están tomando medidas vía ONU, pero no olvidemos que en Yemen siguen con enfrentamientos... y en Bahréin.
Que en Marruecos la cosa está tensa y que en Arabia Saudí se están mojando las barbas, por aquello del vecino al que se las queman...
Sólo pido a los dioses que esto acabe pronto y bien. Que no muera más gente, que estos megalómanos, Gadafi &Son, se vayan de una vez y dejen el pueblo en paz, que los gobiernos dictatoriales comprendan de una vez por todas que la gente, su pueblo, tiene acceso a información global que les hace entender que lo que viven en su país -dictaduras estúpidas y asquerosas- es una situación que se puede mejorar para bien de todos y no sólo de unos pocos...
Sí, las personas saben lo que quieren y desean manifestarlo... sin ser oprimidas ni aplastadas.
Que esto acabe pronto y bien... es mi deseo.
Y Japón... Mi mejores deseos para Japón.
Y, por ahora, nada más.

lunes, 14 de marzo de 2011

Enferma... de dolor ajeno

Casas flotantes
Foto sacada de www.ElPaís.com

Iba a escribir una entrada sobre Libia y de repente pasó la enorme desgracia del terremoto, tsunami y alarma de las centrales nucleares de Japón.
Y entonces caí enferma. Una afección propia de la época y banal. Más incómoda que grave.
Pero he de reconocer que llevo varios días enferma del alma. Enferma del dolor ajeno. De la impotencia que me asola por cada noticia que leo o cada telediario que me "bebo".
Tantos muertos, tanta pena, tanta desolación allá por donde se mira. Tanto miedo y angustia.
Enferma.
Oriente Próximo se desangra por las revueltas. Gadafi no se va del poder porque su megalomanía y la de sus vástagos les impide renunciar a un poder absoluto y repugnante y desean antes matar al que se le enfrente que irse y dejarlos vivir en paz. Lean la magnífica entrada a este respecto de la bloguera Colombine; ella lo expresa mucho mejor que yo.
Enferma de pena por lo que no podemos evitar.
Enferma de asco por lo que es capaz de hacer la estupidez y la avaricia humana por petróleo o cualquier otro recurso natural poderoso... generador de riqueza y poder.
Mi pesar por los muertos y por los que sufren su pérdida. Mi pesar por los que miran a su alrededor preguntándose qué será de ellos.
Y, por ahora, nada más.

viernes, 25 de febrero de 2011

Violencia...


He visto esta viñeta de El Roto en El País y me he quedado de piedra... Estos días en Libia este mensaje tiene más significado que nunca. Miles de personas están sufriendo una extrema violencia procedente de su gobierno que considera legítimo arrasar a sus ciudadanos con tal de permanecer en el poder. El otro día vimos al hijo del dictador amenazar en la tele, con un dedo muy gráfico que blandía cual fusil de asalto, que esto iba a suceder.
Y así ha sido.
¿De verdad creen los que conforman la dictadura de Gadafi que tienen derecho a mantenerse en el poder a base de violencia, muerte y sangre? ¿Qué derecho creen que les asiste? No dejan entrar a los periodistas internacionales, no dejan a la gente expresarse libremente y por ello todas las dudas nos asaltan...
Sí, el caos domina Libia. Sus ciudadanos mantienen su pulso con el dictador y tienen esperanza en resultar vencedores, tal como sucedió en Túnez y Egipto. Pero están solos. Nadie les ayuda o asiste. Nadie.
Ojalá el gobierno dictatorial se hunda ya. Ojalá deje de morir gente. Ojalá esa fiebre de grandeza que domina los actos del dictador sea abatida por la lógica y el sentido común. Ojalá se acabe esto de una puñetera vez... Ojalá.
Y, por ahora, nada más

lunes, 21 de febrero de 2011

Amenaza de muerte...

imagen obtenida en El País.com

En Libia se ha levantado el pueblo contra la dictadura del más duradero de los dictadores de África. Animados por el éxito de otras revueltas en la zona, como Túnez o Egipto, los ciudadanos de este país han tomado el timón de su propia revuelta. Su único deseo es que el dictador se vaya y les deja vivir en democracia, con las libertades que sus ciudadanos saben que necesitan para desarrollarse plenamente, ellos y sus familias.
Y los países occidentales, esos que tienen acuerdos económicos con la dictadura de Gadafi, ésos, no dicen ni "mú". Como tampoco lo hicieron con la revuelta de Egipto. Y es que poderoso caballero es don dinero. Si una revuelta de esta índole se diera en cualquier país de Europa o Norteamérica, ya habrían salido las fuerzas de rigor a ayudar o apoyar, porque lo que esta gente pide a su gobierno es totalmente legítimo: piden libertad, democracia. Pero es que el gas y el petróleo libios son poderosas armas de persuasión para los países occidentales, entre ellos España, que lo único que les interesa es que no se les corte los grifos.
Mis mejores deseos para estos ciudadanos que se juegan la vida por lo que creen justo, que no es ni nada más ni nada menos que lo que tenemos los demás. Libertad y Democracia.
Y, por ahora, nada más.