domingo, 19 de junio de 2011

¿Quién escucha a los Indignados?

Foto perteneciente a El País

Vemos las manifestaciones que se están llevando hoy a cabo en decenas de ciudades españolas y extranjeras y yo, por lo menos, me sumo a ellos en espíritu, dado que mi cuerpo tiene obligaciones sanitarias de las que no me puedo librar. Creo que están llevando a cabo estas expresiones de protesta de una forma correcta --a diferencia de días atrás en los que ciertos incidentes, manipulados o no por los medios de comunicación, como afirmaban algunos, hacían dudar de la anexión moral a este movimiento-- y respetuosa. Estas manifestaciones son, hasta ahora, una verdadera Fiesta de la Democracia.
Pero los miro --con ilusión, la verdad-- y no puedo evitar preguntarme: ¿Quién les va a escuchar? ¿De verdad los grupos políticos o el gobierno tendrán en cuenta sus reivindicaciones? ¿Quedará en nada... como quedó el 15M? ¿ Volverán a languidecer como movimiento a partir de mañana?
El gobierno de nuestro país dijo que era una manifestación de la expresión de los ciudadanos que había que escuchar con atención. Los habrán escuchado, no digo que no, pero no han hecho nada de nada. No vuelven a instaurar el impuesto de sucesiones ni graban las rentas más altas. No se reducen sus sueldos MÁS, ni prescinden de sus prerrogativas elitistas, ésas que pagamos todos. Nadie ha propuesto una modificación de la ley Electoral... ¡ fíjate, excepto Esperanza Aguirre! No buscan que bancos y financieras aporten la parte que les corresponde para que la crisis se reduzca, dado que ellos fueron responsables directos de la misma... yo creo que la banca y las grandes financieras tienen cogidos al gobierno por las gónadas y eso les impide pronunciar una sílaba más alta que otra, sobre todo lo que las perjudique. Por último, en Europa se han negociado las medidas para conseguir el Pacto del Euro, medidas que pagaremos los de siempre.
Y mientras, la Sanidad languidece en sus deudas y se pone en peligro la asistencia gratuita y universal, la Educación palidece y pone en riesgo la formación de nuestros hijos en unos niveles mínimos de calidad... mientras ellos tienen de todo. De todo.
Miro a todos los que se manifiestan en nuestras ciudades. Los miro con admiración y me da igual que constantemente se les critique, sobre todo aquellos que quieres desvirtuar su mensaje.
Sí, los miro y me digo: ¿quién les escuchará? ¿Servirá de algo esta auténtica fiesta de la Democracia? ¿Quién recogerá esta demandas y las hará propias para que se acepten e incluyan en un programa electoral o sea llevado al parlamento?
¿Quién?
Yo tengo mis dudas, la verdad. Y mi opinión... también verdad.
Espero que estas reivindicaciones apolíticas sean recogidas por alguien de verdad. Alguien que esté dispuesto a hacerlas realidad, porque lo que se solicita es absolutamente razonable.
¿Y mañana?
No sé...
Y, por ahora, nada más.

domingo, 12 de junio de 2011

12 junio: DÍA MUNDIAL CONTRA EL TRABAJO INFANTIL

Campaña de la OIT

Los niños no deben trabajar; ni mucho ni poco.
Este año la Campaña que está llevando a cabo -arriba- la Organización Internacional del Trabajo intenta llamar la atención sobre la realidad de que muchos niños llevan a cabo trabajo peligrosos.
Mi opinión es que los niños nunca deberían trabajar; debería ir al cole y aprender; deberían estudiar y poder así algún día realizar un trabajo adecuado a sus gustos y capacidades y bien remunerado. La ignorancia es la lacra de la sociedad. Los niños que no estudian son carne de cañón para los explotadores.
Hay demasiada pobreza y miseria en este mundo. Cuidemos de los niños, pensemos en los que no tienen la suerte de vivir en nuestra sociedad en la que los niños son un bien preciado que hay que cuidar y educar. Siempre hay algo que podremos hacer, si no es de forma directa, sí de forma indirecta, por medio de ONG's que sí luchan por erradicar esta lacra. Pensemos en los que están peor que nosotros. No sólo hoy: siempre.
Y, por ahora, nada más.

viernes, 10 de junio de 2011

¡Y les da igual la indignación...!

Imagen perteneciente a www.rtve.es

Ayer se constituyeron las Cortes Valencianas. Aparte de que el presidente de las mismas, del Opus, coronara su espacio con un crucifijo, lo que se pasa la aconfesionalidad del estado por las narices de los demás, lo verdaderamente indignante y repugnante es que se haya constituido con10 IMPUTADOS EN CASOS DE CORRUPCIÓN.
A estos políticos corruptos... presuntamente, les da igual. Les da igual que a las personas de bien nos parezca mal. Ellos han logrado lo que querían: ocupar un puesto público... no para servir a los demás, sino para solucionarse la vida... precisamente lo que hicieron cuando los imputaron. No han tenido ni tendrán la suficiente dignidad moral ni política de renunciar a su cargo hasta que su imagen quede limpia de polvo y paja.
Como hay otros muchos ciudadanos que piensa como yo, y como a otros les da tanto asco esta situación como a mí, algunos de ellos fueron a manifestarse a la puerta del Parlamento Valenciano a indicar que su toma de posesión resultaba una acto indigno... pero las fuerzas del orden arramblaron con ellos porque su manifestación suponía un peligro para la ciudadanía.
Lo que es un insulto para la ciudadanía de bien es que estos políticos corruptos... presuntamente, se presentaran a las elecciones, que los ciudadanos les concedieran sus cargos con sus votos -los que les votaran, que fueron muchos- y que ellos tomen posesión del mismo tan panchos. ¡Asco!
A cinco de esos manifestantes los han arrestado y los han soltado con cargos... pero, de verdad, los delincuentes en este caso no están fuera, en las manifestaciones; en este caso los delincuentes... presuntos, están dentro... 10 de ellos, con el cargo de parlamentarios valencianos y contra ellos no cargan las fuerzas del orden público. Ni, por ahora, se responsabilizan de nada.
¿No creen que es una incongruencia?
¿No está todo falto de una justicia de verdad?
¿No es esto un insulto a las personas de bien, que pagan sus impuestos, que trabajan -cuando pueden- que ejercen su voto cada 4 años?
A mí, que estos 10 parlamentarios estén en sus escaños sin tener el cuajo de dimitir... a mí, me da asco.
Y quien dice Valencia, dice todos aquellos sitios, ciudades, ayuntamientos y partidos que estén en la misma situación... que hay muchos, pero Valencia se lleva la palma.
Y, por ahora, nada más.

martes, 7 de junio de 2011

Relato: «¡No fue un accidente!»

Bronce de Lascuta. El e-reader del siglo II a.C.

En estos tiempos en los que la incertidumbre asola nuestros espíritus, en los que la corrupción de muchos aspectos de nuestra sociedad nos produce tanta impotencia... me ataca una esterilidad de ideas que me impide reaccionar. Hay tantas cosas sobre las que comentar que no puedo decantarme por una: la crisis de nuestra huerta por la bocaza de los alemanes, la infección rebelde y mortal por E.Coli que tantas muertes provoca, la toma de posesión en ciertas alcaldías de cargos electos imputados, las muletas estúpidas/ridículas del rey, la prevalencia del espíritu franquista en nuestra sociedad, la xenofobia que ha llevado al poder a algunos, el estúpido talante de algunos políticos que se creen ya en el poder... ¡¡Uffff, es que son demasiadas cosas y la mente se satura, la impotencia nos desarma!!
Ante tanta devastación... mi inspiración se ha secado.
Recurro por ello a hacer de esta entrada un canto a la Literatura.
Así que cuelgo un relato de mi cosecha que, creo, es una metáfora de nuestra sociedad... cada uno lo tome por donde le plazca. Allá va...

Miro el cadáver en el suelo de mi cocina.
El golpe ha sido definitivo. Su cabeza está destrozada y restos de lo que era un instante antes se desparraman por las baldosas de compacto recién fregado y con olor aún a Don Limpio.
Siento que mi manos tiemblan por el horror y... ¡sí, también por el asco!
Aparto la mirada mientras con las manos palpo la fresca pared de azulejos y me apoyo en ella mirando al techo, intentando entrar en mis pulmones un aire que se niega a entrar y que a su paso es casi como una brasa ardiente. Noto cómo me tiemblan la manos, la cabeza, el cuerpo entero. Cierro los ojos y me esfuerzo por contener las náuseas que taladran mis entrañas. Entonces, me miro las manos. El arma aún continúa entre mis dedos. Me aferraba a ella como a un timón, como a una tabla en medio del mar, en el fragor de una tormenta. Más asqueada aún la lanzo al suelo, produciendo un sonido extrañamente agudo al chocar contra él.
Me sereno lo justo y pienso:
«Tengo que deshacerme del cuerpo»
Sacando fuerzas de donde no hay, me agacho y me acerco a los restos aún palpitantes y cálidos. Los últimos espasmos aún hacen vibrar sus miembros. En ese momento siento el ruido de una llave en la cerradura de la puerta principal. Cierro los ojos ante lo inevitable. Unos pasos se acercan y su voz me llama:
«Teresa, nena, ¿estás en casa?»
Mis ojos se llenan de lágrimas; ¡ya no estoy sola! Él me ayudará a deshacerme de los restos de mi brutalidad y calmará mi angustia... esa que aún atenaza mi estómago.
Me pongo en pie como impelida por un resorte. En ese momento él entra en la cocina y me ve. Y lo ve. Pone una mano en mi hombro, pausada, segura, tranquilizadora y me dice en un susurro:
«¡Sal, Teresa, yo me ocupo!»
Con los ojos ya sí arrebatados por unas lágrimas que ya no me veo capaz de dar freno, me voy al salón y me tumbo boca abajo en el sofá mientras, de forma cobarde, dejo que él se ocupe del desastre.
«¡Menos mal que ha llegado, menos mal!»
Le oigo bregar en la cocina, mover sillas, pasar la fregona.
Al poco sus pasos se acercan al salón y al sofá en el que, ya sí, reposo mi pesar. Él se sienta a mi lado, me acaricia la espalda. Siento su calor, su cariño a través de la fina tela de la camiseta. Me dice, con un amor del que ya no tengo duda alguna:
«Teresa, cielo, la próxima vez que te cargues una cucaracha procura que no sea con mi e-reader. Se ha roto la pantalla y ya no sirve para nada»
Asiento en silencio. Tiene razón, toda la razón...
«Lo siento –balbuceo- no tenía nada más a mano...»
FIN

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lunes, 30 de mayo de 2011

Franco ese hombre... dictador y totalitario.


Imagen perteneciente a El País

Ya está bien de medias tintas y verdades a medias. Los que tienen la batuta que controlará lo que se incluya o no en el nuevo Diccionario Biográfico Español (pagado con fondos públicos, por cierto), se dejan llevar de forma descarada por su opinión personal --a favor del franquismo, eso parece patente--, en lugar de mostrar de forma objetiva que la dictadura de Francisco Franco fue uno de los periodos más negros de la Historia de este país, dado que en 45 años hubo, bajo su dictadura, asesinatos -algunos los consideran un genocidio en toda regla y no tengo elementos que me lleven a discutirlo-, falta de libertad, autoritarismo y falta de todas las más elementales libertades. Esta represión iba dirigida contra aquél que opinaba distinto al régimen, persona que era encarcelada y sometida a juicios que dejaban mucho que desear en cuanto a garantías personales y derechos fundamentales. Y fueron miles. Miles.
Me produce estupor que se siga tiñendo esta época execrable, caracterizada por la falta de derechos y libertades, como un episodio perteneciente a los Mundos de Yupi, en los que Franco era el padre de la patria y que como tal deseaba lo mejor para sus ciudadanos y los cuidaba a sus pechos como si de hijos amados se tratara... Durante el franquismo se asesinó, se encarceló y se maltrató a quien pensaba de forma democrática; en sus inicios desaparecieron miles de personas, personas que hoy día se están encontrando enterradas de cualquier forma en fosas comunes y en zanjas a los lados de caminos y carreteras, mientras Franco reposa tan pancho en un monumento que todos pagamos.
Que todo lo que hizo este señor lo niegue quien le amaba, me parece lógico, algo esperado, incluso... Pero que lo nieguen los que escriben la Historia me parece aberrante, porque ellos deberían constatar los hechos de forma objetiva sin pasiones ni opiniones. Si son pro-fanquistas, es su problema. Esa carencia moral tienen, pero los que amamos la democracia, las libertades, el derecho fundamental y las personas queremos que la Historia sea fiel a los hechos y muestre la grotesca imagen de este dictador que restó evolución y presencia en el Mundo a nuestro país durante 45 años, por su megalomanía ignorante. Y muchos dentro sufrieron de forma directa su yugo y su represión. Quien lo niegue, está faltando a la verdad.
¿Ven? Yo sí puedo dar mi opinión y, sin embargo, me ajusto a la verdad y a los hechos probados.
Y, por ahora, nada más.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Depresión post-electoral

Imagen perteneciente a El País

Sí, he de reconocer que me he quedado aplastada por el tremendo giro a la derecha que ha dado nuestro país. Los del PP dicen que han sido por méritos propios --algo que yo dudo tremendamente porque como soy ciudadana libre puedo pensar lo que me dé la gana: no se puede ganar cuando no se aporta nada nuevo, ni programa ni ná--. Este arrasar en las elecciones por el PP ha sido más por efecto directo de los errores del PSOE --y su giro neoliberal y derechoide-- que por los dones del partido que se dice centro y que no lo es.
No han pasado dos días o tres y ya se lleva a los tribunales una nueva lindeza de un electo del PP por mensajes xenófobos... así ganan ellos.
No entiendo, además, por qué en Valencia ha ganado nuevamente Camps... creo que en esta comunidad, los que han votado a su elección, dan carta libre a la corrupción y al enriquecimiento personal a cambio de prebendas. Allá ellos... en Andalucía la corrupción asociada a los ERE's han dado con el batacazo del PSOE. Es todo cuestión de coherencia.
No voy a negar que el PP ha ganado por su propio mérito. Supongo que habrá políticos de esta formación que sean buenos y que busquen lo mejor para sus ciudadanos --No todos van a ser Camps o Fabra o tan poco comedidos como González Pons o radicales como Sanchez Camacho--. Créanme si les digo que Gallardón, por ejemplo, me parece uno de los mejores. O Antonio Basagoiti, en el País Vasco, me parece un político cabal y correcto. Ojalá todos fueran así.
¿Y el movimiento del 15M? Me ilusionó y aún lo hace... pero creo que es el momento de abandonar las plazas públicas y organizarse por barrios, como ellos mismos han manifestado. No deben de hacerse molestos a los ojos de la gente. Porque del amor al odio hay un paso... Y deben de huir de propuestas que suenen a Okupa, porque la gente ya está echando pestes de algunas de sus propuestas: como la de que se expropien las casa no vendidas. Sólo hay que leer los foros de opinión. La gente les amaba el 21 de mayo... ahora, ya no tanto.
Sí, tengo depresión post-electoral... El electorado ha echado pestes de la política del PSOE... ¿la política de derechas del PP les gusta más? Oh, no podemos saberlo... no han mostrado sus cartas, no han dicho nada a las claras... ¿Qué harán? ¿El copago en Sanidad? ¿Privatización? ¿Educación clasista... como se proponía en Madrid? Allá los que los han votado.
Ah, eso sí: estamos esperando con ansiedad que Esperanza Aguirre consiga que la entrega de un piso al banco acabe con la hipoteca. Es una de sus propuestas. ¡A ver lo que tarda en plasmarla en el mundo real con una ley que lo respalde!
No veo con claridad... será eso. La política es un algo que se me ha convertido en odioso, extremadamente odioso. No aguanto a IU pelearse por si apoya o no al PP en Extremadura, ni la carrera a guantazos -discretos- que están haciendo los del PSOE por encabezar las listas de su partido para la presidencia. Es patético y casi da vergüenza ajena.
La política no es algo a lo que uno se pueda sustraer. Todo en nuestra sociedad depende de ellos. Se puede ignorar, cierto, pero no se pueden evitar sus efectos. Yo opto por ver lo que pasa, observar, leer. Y lo que veo me deprime sobremanera. Tampoco estoy en mi mejor momento, la verdad. Será eso.
Y, por ahora, nada más.

jueves, 19 de mayo de 2011

Cuando las personas piensan por sí mismas...

Imagen perteneciente a El País
El movimiento de protesta surgió de forma espontánea en las redes. A mí me llegaron innumerables mensajes por Facebook y por Twitter invitándome a participar... y doy fe de que no es sólo cuestión de jóvenes y estudiantes, sino que esta indignación ha arrebatado el ánimo de miles de ciudadanos de todos los colores.
Sí, porque la gente, la gente que piensa por sí misma ha dicho «basta». Ha dicho basta a tanto abuso por parte de los políticos. A todos los políticos, pero fundamentalmente a los que tienen gobiernos generales, autonómicos o locales. Ni PP ni PSOE ni IU han sabido corresponder a las necesidades de los ciudadanos. Ninguno ha reaccionado de forma eficaz ante la crisis. Ninguno ha ayudado a los trabajadores, a las pequeñas empresas y a los autónomos, perdedores universales en esta crisis y que han tenido que comprobar con estupefacción cómo los bancos y especuladores --los que en esencia dieron origen a esta crisis que sufrimos los de siempre--, generan cada año más beneficios y se ven ayudados por inyecciones de capital procedente de nuestros impuestos.
La indignación, más que justificada, va hacia todos los partidos políticos con gobierno. A Todos. No hay una ideología concreta en este movimiento natural de personas. No hay nada más que un deseo, una reivindicación: que todo esto cambie, que la política trabaje para los ciudadanos y no para los tiburones financieros. La protesta va contra esa corrupción que ha tocado a todos los partidos... a todos. Políticos con ansias de solucionarse la vida, su propia vida, que no tienen rubor en meter las manos en las arcas públicas y que una vez pillados e imputados se vuelven a presentar a las elecciones apoyados por un partido que debería de haberles echado con una patada en el culo. Hasta las narices está la gente de corrupción: no sólo roban, sino que no devuelven ni un euro, se pasan la justicia por el forro y encima siguen en política. Sí, por favor, no olvidemos la presunción de inocencia... ¡Oh, sí, no la olvidemos!
Creo que la indignación de la población que piensa por sí misma está más que justificada...
Bien, pues las reacciones de estos partidos no han sido igual, no.
Unos no dicen nada y esperan que todo esto les beneficie. ¡Veremos!
Pero el PP está que cruje...
Rajoy afirma: «Lo fácil es criticar a los políticos" (Diario Viva. día: 18-05-2011. pag. 9) A este señor se le olvida que el político electo es un servidor público y como tal está sujeto a que los ciudadanos critiquen la gestión de estos «trabajadores» cuando su labor es tan manifiestamente negligente. Para eso se les elige y se les paga: para que trabajen para los ciudadanos. Rajoy dijo un día que tenía la receta para acabar con la crisis... pero no ayudó al gobierno a solucionarlo. Creo que no ha hecho nada. Sólo espera pacientemente a que todo reviente y recoger su propio rédito electoral: llegar a la Moncloa.
Esperanza Aguirre ayer criticaba a los manifestantes diciendo que eran de extrema izquierda... creo que Aguirre se llevaría un chasco si pudiéramos ver cuantos votantes del PP están ahí. Estoy segura de que habrá muchos, más de los que ella desea. Y se planta a criticar a diestro y siniestro sin entender que los ciudadanos pueden mostrar su opinión cuando y donde quieran, sobre todo de forma pacífica como lo están haciendo en todas las plazas de las grandes ciudades.
¿Qué les pasa a estos políticos?
Pues que no están acostumbrados a que las persona piensen por sí mismas. Cuando las personas piensan por sí mismas no las pueden controlar y eso les da miedo. Porque les saca a ellos de los gobiernos. Algunos se han apalancado en sus sondeos, ésos que les hace frotarse las manos de gusto, sin entender que tras las encuestas y sondeos hay personas que piensan por sí mismas... personas que los han mirado a todos, a PP, a PSOE a IU y demás, y han decidido que nos les gusta lo que ven.
imagen perteneciente a El País
A mí sí me gusta lo que veo.
Veo a gente de todas las edades e ideologías democráticas, en una manifestación pacífica y ejemplar, que desea hacerle saber a los políticos que ya basta. Que se han olvidado de para quién trabajan y hacia quién van dirigidas sus gestiones. Los ciudadanos.
Basta de apoltronamiento, de echarse las culpas unos a otros. Todos los políticos deben detenerse y pensar. Los ciudadanos están esperando a que hagan algo fructífero, eficiente y, por una sola vez, que no vaya en su propio beneficio, si no en el de las personas.
A ver qué hacen...
Y, por ahora, nada más.