martes, 26 de octubre de 2010

No nos olvidemos de ellos


En Haití ha pasado lo que tenía que pasar. Tantos meses entre los escombros, entre basura, sin los medios sanitarios más básicos, han cobrado su precio. Ahora no sólo el hambre y las lluvias... ahora el cólera arrasa con los más débiles.
Dicen que al país no ha llegado nada más que una mínima parte de las ayudas que se prometieron en su día, cuando esta enorme desgracia nos llegaba a través de la tele a la hora de comer y cenar. Cuando los políticos tranquilizaban nuestras conciencias diciéndonos que los paises pudientes -que son casi todos en este mundo con respecto a la renta per cápita de Haití; sólo se libran los menos pudientes africanos- ayudarían a Haití en su desgracia.
¿Dónde están las ayudas?
Ahora, como surge una nueva desgracia, volverán a prometer y nosotros a tranquilizarnos ante esos rostros rotos por el sufrimiento, esos niños esqueléticos de ojos enormes por el hambre y la fiebre. Esos primeros planos que los fotógrafos-reporteros captan tan bien... Nuestros gobiernos nos volverán a decir que se les ayudará. Así, nosotros podremos volcarnos nuevamente en nuestros problemas cotidianos de país pudiente.
Y volveremos a olvidarnos que en Haití sus gentes no tienen lo más básico.
No os olvidéis de que nosotros, como particulares, también podemos ayudar a los países que menos tienen y que sufren... todos los días.
Y, por ahora, nada más.
Nota: pongo la tira de Forges de hoy en El País... muy gráfica. Forges todos los días pone un mensaje en sus tiras -aunque no venga al tema- que dice: «No te olvides de Haití». Es grande.

3 comentarios:

Susana Terrados dijo...

Tienes toda la razón del mundo, Lola. Esta nueva desgracia sería nada comparada con el olvido de todos nosotros. Como siempre, cuando no lo vemos en la tele es como si el problema no existiera, ¡si seremos ignorantes o nos lo hacemos cuando nos interesa!
Es verdad, siempre veo el cartelito de Forges en su viñeta, se merece una felicitación de mi parte.
Espero que de alguna manera podamos ayudar a Haiti.
Besotes.

Raúl Peñaloza dijo...

Qué difícil. Y es verdad, hay tanto pillo en eso de las ayudas internacionales... yo lo viví muy de cerca en el terremoto de 1985, que destrozó parte de la ciudad de México.

Lola Montalvo dijo...

SUSANA: Por eso digo que es necesario que no los olvidemos. El olvido es la muerte segura de los que no tienen nada. Besos miles, Susana, y gracias

RAÚL: sí, supongo que como otras muhcas veces los intermediarios y los gobiernos deciden como «repartir» las ayudas económicas que reciben. Pero, sin negar esta posibilidad, lo cierto es que no se han materializado en muchos casos esas ayudas que se prometieron en su día. Besos miles Raúl y gracias por leer y opinar.