jueves, 30 de septiembre de 2010

Lecturas

Bueno, la huelga ha pasado. Por donde yo vivo ha sido totalmente tibia... se veían menos coches, cierto, pero todos los comercios abrieron y se respiraba un aire de cierta normalidad apabullante.
Ahora tocan las diversas lecturas que cada uno haga de su efecto y consecuencias. Espero que los sindicatos se den cuenta de que muchos trabajadores no siguieron su propuesta. Espero que los sindicatos se apliquen a cambiar su actitud con respecto a los trabajadores, que se hagan un análisis introspectivo que dé como resultado una autocrítica real.
Los sindicatos son un elemento social imprescindible, eso no se puede dudar. Pero se han apoltronado y se han acomodado, de tal forma que a pocos convence su papel. Se quejan cuando el paro ha alcanzado niveles exorbitantes, pero no lo hicieron tres años atrás, cuando empezó a irse al traste la burbuja de bonanza capitalista. Se lee en los diversos medios escritos, cartas al director y de opinión de trabajadores que se quejan de los abusos de algunos de sus compañeros sindicalistas y liberados... pueden comprobarlo por ustedes mismos. La nube de autocomplaciencia sindical se está disolviendo. Pocos creen en ellos.
Creo que los sindicatos deberían hacer una sincera cura de humildad y de autocrítica. Como interlocutores sociales imprescindibles en nuestro mundo económico y laboral, deben recuperar una credibilidad que han perdido, cierto, pero que aún pueden recuperar. Todo depende de sus próximos movimientos.
Yo, particularmente, ya no me creo el jersey de lana gruesa de Méndez ni el aspecto de oficinista de Toxo.
Y, por ahora, nada más.

5 comentarios:

Juanma dijo...

Ay, que siempre se me pasa tu nuevo blog. Mis disculpas, querida.

Y sobre este artículo sólo darte un consejito (porque, por lo demás, lo firmo entero): espera sentada, mi querida amiga.

Besos.

Lola Montalvo dijo...

JUANMA: no pasa nada... :D Gracias por venir también aquí.
Gracias por el consejillo, mira que yo ya estaba expectante a ver si se producía algún cambio milagroso. Pero te haré caso y desistiré de mis esperanzas. Gracias querido amigo, basos miles

Raúl Peñaloza dijo...

Te seré sincero: ayer me interesó más el partido del Valencia- Manchester donde por cierto, brilló el Chicharito, que la huelga.

¿Por qué sería?

Susana Terrados Sánchez dijo...

querida Lola, por estas tierras Benidorenses, otra tanto de lomismo. Mucho ruido y pocas nueces...parecía más un juego de niños que la lucha por derechos ...un día muy tranquilo, sin camiones, ni ruidos...eso sin con más basura...por lo demás..
Como tu dices falta un gran cambio.
Saludos.

Lola Montalvo dijo...

RAÚL: me encanta tu respuesta, sí señor...! Lo que pasa es que los sindicatos siguen pensando que a las personas de bien nos preocupa lo que digan o hagan. Eso sí, cuando se dan cuenta de que nos importa un bledo, ponen un piquete agresivo -que ellos llaman informativo- y te baten el cuero si no les sigues. En fin. Besos, Raúl.

SUSANA: cierto la huelga no fue tanto como ellos dicen. Pero tienen que justificar tanto «por culo», con perdón, que han dado. Ahora el del jersey de lana basta se reúne con la De La Vega y se dan abrazos, en fin! Un insulto a las inteligencias normales.
Besos miles, Susana